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El ictus se convierte en la primera causa de muerte entre las mujeres
La UVI del Hospital General atiende una media anual de trescientos casos de esta enfermedad
‘Una de cada seis personas en el mundo tendrán ictus en su vida. Podrías ser tú!’ es el lema que ha escogido este año el Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología para conmemorar y llamar la atención a la población sobre el Día Mundial del Ictus. La jornada alza la voz por la sensibilización acerca de esta enfermedad, que, como reza el eslogan, registra una elevada prevalencia.
Los números dan la razón a esta iniciativa. En Segovia, es la primera causa de mortalidad en la mujer y la segunda en el hombre, solo por detrás de las enfermedades cardiovasculares. Asimismo, es el principal motivo de discapacidad o dependencia. La enfermedad en cuestión provoca un fallecimiento cada quince minutos en España y, aunque en un principio no diferencia entre sexos, es más grave en las pacientes femeninas.
La coordinadora del servicio de Neurología del Hospital General, Marta Ferrero, insiste en la necesidad de reconocer los síntomas del ictus cuanto antes, ya que la rapidez en la respuesta es clave para salvar una vida o minimizar los daños causados por la dolencia.
Síntomas para reaccionar
Su irrupción es repentina. El diagnóstico que sufre la persona que sufre un ictus contempla la pérdida de fuerza y de sensibilidad en la cara, brazos o piernas y una sensación de hormigueo en estas zonas del cuerpo; la alteración del habla o del lenguaje con la consiguiente dificultad para expresarse; un vértigo súbito con inestabilidad; una cefalea repentina e intensa, así como la pérdida súbita de visión parcial o total en uno o ambos ojos.
La especialista del Hospital General de Segovia matiza que hay estudios que revelan que únicamente el 16% de la población es capaz de detectar el cuadro de síntomas de un ictus y actuar a tiempo para proporcionarse un tratamiento adecuado y raudo. En este sentido, Ferrero recalca en que el ictus es una emergencia sanitaria. El tiempo es clave para atajar y atenuar los efectos del daño cerebrovascular. Por eso, existe un protocolo de actuación denominado Código Ictus, que, en esencia, consiste en «un dispositivo de coordinación intra y extrahospitalaria para atender al paciente en el menor tiempo posible». Este operativo incluye la colaboración de los servicios del 112. Por eso, la doctora asegura que en el momento de sentir los citados síntomas hay que llamar al servicio de Emergencias o acudir a Urgencias del centro hospitalario.
Cuatro horas vitales
Ese Código Ictus está implantado en Segovia. El protocolo de respuesta va a aparejado a un tratamiento que ha de llevarse a cabo en las tres o cuatro primeras horas inmediatamente posteriores al daño.
El complejo asistencial segoviano atiende una media anual de unos trescientos casos de ictus. En concreto, Ferrero apuntó ayer que los últimos datos recopilados indican el registro de 358 altas hospitalarias por esta dolencia en el centro de la carretera de Ávila.
Segovia es una de las áreas de salud de la comunidad que dispone de un equipo específico para atender esta dolencia, aunque no existe una unidad concreta que sí hay en Valladolid, Burgos y León; de ahí que los casos que se detecten se atiendan en la UVI.
nortecastilla.es
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