Archive for April, 2010

Una investigación demuestra que el nuevo método detecta mejor las lesiones precancerosas

MIÉRCOLES, 28 de abril (HealthDay News/DrTango) — Los médicos pueden detectar mejor las lesiones precancerosas en el cuello del útero con la prueba del papiloma humano (VPH) que a través de la prueba convencional de Papanicolaou, según sugiere un estudio reciente.

El VPH, una enfermedad de transmisión sexual común, puede causar varios cánceres, como el de cuello uterino. La enfermedad es prevalente sobre todo en mujeres jóvenes.

En el nuevo estudio, dirigido por Ahti Anttila, del Registro Finlandés del Cáncer, los investigadores estudiaron las experiencias de 58,282 mujeres de 30 a 60 años que tomaron pruebas rutinarias de exploración del cuello uterino entre 2003 y 2005.

Las mujeres fueron asignadas de manera aleatoria para recibir una prueba de VPH o de Papanicolaou. Los investigadores dieron seguimiento a estas mujeres durante cinco años.

La prueba de VPH fue más efectiva en la detección de lesiones precancerosas en la superficie del cuello uterino, conocida como neoplasia cervical intraepitelial (CIN III, por su sigla en inglés), de acuerdo con el informe que aparece en la edición en línea del 28 de abril BMJ.

Los investigadores advirtieron que no detectaron muchos casos de cáncer de cuello uterino. Aún así escribieron, “tomando en cuenta la alta probabilidad de progresión de las lesiones CIN III en mujeres de 35 años en adelante, nuestros resultados son importantes para la prevención del cáncer de cuello uterino”.

healthfinder.gov

Cuidado con las infecciones vaginales mayores

Written by salud mujer on Wednesday, April 28th, 2010 in Salud Femenina.


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Existen tres clases de infecciones vaginales y todas son peligrosas porque se pueden convertir en enfermedades crónicas si no se tratan a tiempo y adecuadamente. Para prevenirlas es importante evitar el uso de protectores diarios, sobre todo los que no son de algodón, calzones sintéticos y los conocidos como de hilo dental, y las duchas y perfumes vaginales.

Por: Ana Isabel Villela

Se trata de enfermedades de las de la edad reproductiva, pues no dan antes de la primera menstruación, ni después de la última. Las hay de tres clases: la “bacteriana o polymicrobiana”, porque es producida por un conjunto de bacterias; la conocida como “cándida”, que es producida por un hongo; y la “tricomona”, que se origina por un parásito que sólo se transmite a través de las relaciones sexuales y cuyo tratamiento debe aplicarse tanto a la mujer como al hombre, aunque este último no presente sintomatología alguna. “Los síntomas varían según la infección, pero en todas se presenta una alteración de la flora vaginal, ocasionando desde picazón intensa y aparición de flujos anormales –algunos con olores muy fuertes y fétidos– hasta ardor en la zona vaginal, molestias al orinar y escaldadura. La presencia de las mismas, en cualquiera de sus formas, afecta la vida diaria de la mujer, incluyendo la intimidad con su pareja”, comenta el ginecólogo colombiano Ricardo Martín.

Ese cambio en la flora vaginal de la mujer es lo que la hace más propensa a las infecciones, e incluso es común que se le presenten dos tipos de ellas al mismo tiempo. Por eso los especialistas recomiendan para prevenirlas no usar protectores diarios ni toallas sanitarias que no sean de algodón, calzones de telas sintéticas o de pita, ni duchas vaginales. “También está el factor genético, hay mujeres mucho más propensas a las infecciones que otras. Tanto la infección bacteriana como la producida por un hongo son frecuentes después de la toma de un antibiótico, pues ese tipo de medicamentos suele acabar con la flora vaginal. El mayor problema es que las infecciones pueden volverse recurrentes o crónicas si no son bien tratadas”, continúa Martín. De ahí la importancia de no automedicarse ni recurrir a una farmacia a comprar un producto sin antes haber conseguido por parte de un médico un diagnóstico certero.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) habla de que en estos casos los médicos pueden recetar un tratamiento adecuado basándose en la sintomatología de la paciente, sin recurrir obligatoriamente a exámenes de laboratorio. “Este dato de la OMS busca motivar a las mujeres a acudir al médico al no más presentarse los primeros síntomas, a no dejarlo estar hasta que las molestias son inaguantables, para que la infección se trate a tiempo. Además, muchas pacientes dejan de ir al médico porque les va a resultar muy caro tanto examen de laboratorio, cuando ahora existen tratamientos que, por decirlo de alguna manera, le “pegan” a varios tipos de infecciones y estos no son necesarios”, concluye el ginecólogo.

elperiodico.com.gt

Herbalife en España


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Estos facultativos reconocen no tener “ni tiempo ni la formación adecuada” para informar a sus pacientes como deben

Europa Press – MADRID

Las mujeres españolas no perciben “prácticamente ninguna” de las actuaciones preventivas sobre su salud que les ofrecen los médicos de Aténción Primaria, según las conclusiones de un estudio elaborado por la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), que a su vez reconoce que tampoco hacen todo lo que deberían “por falta de tiempo, organización y formación”.

El estudio presentado este jueves en Madrid, en el que han participado más de 400 médicos de Atención Primaria y unas 1.200 mujeres de más de 16 años, refleja que la percepción que tienen estos facultativos sobre las actividades preventivas que ofrecen a las mujeres en sus consultas es “radicalmente distinta” a la que éstas tienen sobre estas actuaciones.

De este modo, mientras que dos de cada tres mujeres (63%) dicen que su médico nunca les ha informado sobre las vacunas que deben ponerse, un porcentaje similar (61%) asegura tener todas las dosis de la vacuna del tétanos. Igualmente, el estudio refleja discordancias en los recomendaciones ginecológicas ya que, mientras el 80 por ciento de los médicos de Atención Primaria dice recomendar revisiones anuales, casi la mitad (40%) de las mujeres encuestadas asegura no haber recibido nunca este tipo de información en esta consulta y sí en la de su ginecólogo.

Asimismo, las mujeres tampoco perciben consejos de sus médicos de cabecera en materia de anticoncepción, enfermedades de transmisión sexual y consejos alimenticios. En los dos primeros temas, reconocen informarse más por sí mismas (54%) o por el ginecólogo (33%) que por el médico de cabecera (3,34%), mientras que sólo un 14 por ciento de las encuestadas dice recibir recomendaciones de alimentación o dislipemias en las consultas de Primaria.

Para la doctora Esther Redondo, miembro del Grupo de Actividades Preventivas de SEMERGEN y una de las autoras del estudio, esto se debe a la “actitud” con la que la mujer acude a la consulta, que hace que sea “poco receptiva para la actividad preventiva que se quiere poner en marcha”.

“La mujer no va a la consulta con la actitud de que le des una charla de educación para la salud, de que le pongas a dieta o que le digas que tiene que hacer ejercicio; va para que le hagas un diagnóstico y le des una pastilla que le baje el colesterol o que le quite la ansiedad y le deje dormir”, aseveró Redondo.

En cualquier caso, apuntó el presidente de esta entidad, Julio Zarco, el médico de Atención Primaria debe hacer una reflexión de esta “poca eficiencia” de las labores preventivos que desarrollan, que puede estar motivada por que, además, “los médicos no tienen ni tiempo, ni organización en sus consultas, ni información ni formación adecuada de cómo se pueden utilizar determinadas herramientas pedagógicas para hacer cambios en el estilo de vida”.

MÁS PREVENCIÓN, UN AHORRO PARA EL SNS

A su juicio, uno de los problemas es que la Atención Primaria se ha orientado de forma asistencial y esto “deja poco tiempo” para dedicarlo a otras actividades de educación para la salud y actividades preventivas, cuando la experiencia en otros países hace ver que los sistemas centrados en la prevención son “más eficientes y menos caros”.

De hecho, aseguró Zarco, el gasto sanitario del Sistema Nacional de Salud (SNS) se podría reducir a la mitad si se diese más protagonismo a la prevención y el fomento del autocuidado. “Al sistema le resultaría más gratificante y supone un ahorro en costes”, aseguró.

Además, el presidente de SEMERGEN reconoce que “sí los consejos se dan pero la mujer no los percibe es porque precisamente se quedan en eso, en un consejo o un registro”, cuando a su juicio el profesional también debe diferenciar entre preguntar o registrar una actuación y hacer una actuación “realmente eficaz” sobre la salud de sus pacientes.

En este sentido, también pidió que el trabajo de los profesionales sanitarios se mida en función de resultados de salud y resaltó la labor del médico de Atención Primaria como “el más capacitado” para llevar a cabo este trabajo preventivo en el SNS.

adn.es

Autoinmunes – Lupus

Los carbohidratos simples plantean un riesgo cardiaco para las mujeres

Written by salud mujer on Wednesday, April 14th, 2010 in Salud Femenina.

Una experta señala que el peligro no afecta a los hombres, que procesan los carbohidratos con más lentitud

Por Ed Edelson
Reportera de Healthday

LUNES, 12 de abril (HealthDay News/DrTango) — Una dieta rica en carbohidratos que se transforman rápidamente en azúcares en la sangre aumenta el riesgo de enfermedad cardiaca entre las mujeres, según encuentra un estudio italiano reciente.

Sin embargo, según el informe que aparece en la edición del 12 de abril de la revista Archives of Internal Medicine, lo mismo no se observa en los hombres.

El estudio, de investigadores del Instituto Nacional del Cáncer de Italia, observaron no sólo la ingesta total de carbohidratos, sino también lo que se conoce como el índice glucémico de los carbohidratos, una medida de con qué velocidad y hasta dónde la glucemia aumenta tras la ingesta de carbohidratos específicos.

Alimentos del grupo de los carbohidratos que tienen un contenido calórico similar pueden mostrar puntuaciones muy distintas en el índice glucémico. Entre los carbohidratos con un alto índice glucémico se encuentran las hojuelas de maíz, el pan blanco y el arroz blanco. Entre los que tienen puntuaciones más bajas están los productos de trigo integral y los boniatos o batatas.

“Se sabe que un índice glucémico alto aumenta la concentración de triglicéridos y reduce la concentración del colesterol HDL, el bueno”, explicó Victoria J. Drake, directora del Centro de información sobre micronutrientes del Instituto Linus Pauling de la Universidad Estatal de Oregón, que ha estudiado el tema. “Esos efectos adversos lo hacen un factor de riesgo más potente para la enfermedad cardiaca”.

Los investigadores italianos obtuvieron su información sobre la ingesta dietética de cuestionarios rellenados por 15,171 hombres y 32,578 mujeres. Al darles seguimiento durante casi ocho años, los investigadores encontraron que las mujeres que consumían más carbohidratos en general tenían casi el doble de incidencia de enfermedad cardiaca, frente a las que consumían menos. Un análisis más detallado mostró que el riesgo se asociaba con una mayor ingesta de alimentos de alto índice glucémico.

“Entonces, un consumo abundante de carbohidratos de alimentos con un alto índice glucémico, en lugar de la cantidad general de carbohidratos que se consume, parece influenciar el riesgo de desarrollar enfermedad cardiaca coronaria”, escribieron los investigadores.

Estudios anteriores han observado el mismo efecto en otros grupos de mujeres, señaló Drake. Éstos incluyen el Estudio de salud de las enfermeras, llevado a cabo en los Estados Unidos, y estudios de mujeres en los Países Bajos.

En el estudio italiano no se observó ningún efecto del consumo total de carbohidratos ni del consumo de alimentos con un índice glucémico alto entre los hombres, un patrón también visto en otros estudios, añadió Drake.

“Definitivamente hay una diferencia sexual”, anotó.

La diferencia podría deberse a la acción de las hormonas sexuales, especulan los investigadores. Las hormonas masculinas, los andrógenos, parecen ralentizar la transformación de los carbohidratos en azúcar en sangre, mientras que la hormona femenina estrógeno acelera el proceso, continuó.

La Dra. Suzanne Steinbaum, directora de mujeres y enfermedad cardiaca del Hospital Lenox Hill en la ciudad de Nueva York, dijo que el estudio muestra la necesidad de que las mujeres estén más conscientes de la naturaleza de los carbohidratos en su dieta.

“Se debe enfatizar una dieta que no sea sencillamente baja en carbohidratos, sino baja en azúcares simples, según se mide con el índice glucémico”, aconsejó Steinbaum.

Aseguró que hay una forma fácil de determinar el índice glucémico.

“Mire la etiqueta”, indicó Steinbaum. “Dice ‘carbohidratos’. Debajo de eso, dice ‘azúcares’. Cuando se tiene una cifra alta de azúcares, esa es una forma de saber cuál es el índice glucémico”.

El índice puede variar mucho entre alimentos que no parecen ser distintos, advirtió. Un cereal para el desayuno puede tener un contenido de azúcar de 16 gramos, pero otro puede tener apenas entre tres y seis gramos.

“Si ve un nivel alto de azúcar, evítelo”, enfatizó Steinbaum.

healthfinder.gov

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