Salud Femenina

 

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lunes, junio 22, 2009

Sólo el 15% de las mujeres con cáncer de mama optan por la reconstrucción del pecho

Sólo el 15 por ciento de las mujeres con cáncer de mama optan por reconstruirse el pecho tras sufrir una extirpación del mismo, según ha explicado el director de la Unidad de Neurocirugía y Reconstrucción Mamaria Avanzada de la Clínica Planas y director del Servicio de Cirugía Plástica del Hospital Sant Pau de Barcelona, Jaume Masià.

Barcelona, 22 de junio de 2009 (mpg/AZprensa.com)

La falta de información y los prejuicios que todavía plantean algunos médicos son los principales motivos de este "bajo porcentaje", explicó Masià, que aseguró que "todas" las mujeres que sufren una mastectomía pueden someterse a una operación de reconstrucción de mama, que en general incluso puede realizarse en la misma operación de extirpación del tumor.

Durante la presentación de su libro 'Después del cáncer de mama. Cómo mejorar la calidad de vida durante y después de la enfermedad' (RBA Integral), prologado por el director médico de la Clínica Planas, Gabriel Planas, Masià explicó que este 15 por ciento asciende al 90 cuando se informa adecuadamente a las mujeres.

Tras una experiencia de 15 años en la materia, el cirujano plástico relató el dolor que viven muchas mujeres cuando les extirpan un pecho, porque éste "va muy ligado a la feminidad".

Esta "asimetría corporal" provoca baja autoestima a las señoras que, según explicó, a menudo ven condicionados hábitos "tan sencillos" como ir al gimnasio, a la playa, comprar ropa y abrazar a la pareja o a un nieto.

Masià lamentó que cerca del 30 por ciento de mujeres son abandonadas cuando se les diagnostica un cáncer de mama. En su libro, con un formato directo, sencillo y numerosas fotografías, resuelve algunas preguntas extendidas, como si se puede prevenir el cáncer de mama, si hay mujeres que corren más riesgo y si influye el tamaño de las mamas.

También aseguró haber sido preguntado en numerosas ocasiones por si hay peligro por subir a un avión tras una reconstrucción mamaria. "Parece una tontería, pero mujeres de todo tipo hacen esta pregunta en la consulta", aseguró.

En la primera parte del libro, Masià explica en "lenguaje sencillo" qué es el cáncer de mama, guías para la autoexploración, cómo abordar la enfermedad, los efectos secundarios del tratamiento y consejos para eliminar la angustia que provoca esta situación.

El tratamiento integral del cáncer de mama, las distintas opciones tras la cirugía, la reconstrucción del seno y preguntas para preparar la primera visita con el cirujano plástico centran el segundo capítulo del libro, que culmina con relatos de mujeres que han sobrevivido a esta enfermedad y que explican su experiencia. Ésta es la parte "más importante" del libro, remarcó el cirujano.

http://www.azprensa.com/

 

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sábado, junio 20, 2009

Un tercio de las mujeres mayores de 50 años sufren osteoporosis pero solo el 15% se trata

Un tercio de las mujeres mayores de 50 años sufren osteoporosis como consecuencia de la menopausia, pero debido a la ausencia de síntomas que dificulta el diagnóstico, únicamente el 15 por ciento de ellas se trata de la enfermedad, según datos incluidos en el libro 'La menopausia al inicio del siglo XXI'.

Barcelona, 20 de junio de 2009 (mpg/AZprensa.com)

La obra, cuya autora es la presidenta de la Sección de Menopausia de la Sociedad Catalana de Obstetricia y Ginecología, María Jesús Cornellana, fue presentada hoy en el marco del XXX Congreso de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia que se celebra estos días en Barcelona.

La osteoporosis, que puede derivar en fractura, presenta factores de riesgo que no pueden modificarse, como la edad, el fallo ovárico prematuro o la carga genética, pero otros como la baja densidad mineral ósea, la poca ingesta de calcio y vitamina D, el sedentarismo o la deficiencia de estrógenos, se podría evitar en caso de existir un diagnóstico.

Más allá de esta enfermedad, la pérdida de estrógenos durante la transición menopáusica puede provocar otros síntomas, como los sofocos y sudores o la atrofia vaginal. De hecho, el libro calcula que hasta la mitad de las mujeres con menopausia sufre algún tipo de disfunción sexual.

Concretamente el 36 por ciento experimenta una reducción de su capacidad sexual, y el 20 por ciento ve alteradas "gravemente" sus relaciones emocionales. Sin embargo, únicamente el 18 por ciento de las mujeres menopaúsicas solicita ayuda médica, y tarda hasta 6 años en hacerlo.

http://www.azprensa.com/

 

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lunes, junio 15, 2009

La lactancia reduce el riesgo de recaídas en mujeres con esclerosis múltiple

Las mujeres con esclerosis múltiple que dan de mamar a sus hijos durante al menos dos meses parecen menos propensas a las recaídas en el año siguiente al nacimiento de su bebé, según un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford en California (Estados Unidos) que se publica en la revista 'Archives of Neurology'.

Madrid, 10 de junio de 2009 (MPG/AZprensa.com)

Los investigadores explican que la esclerosis múltiple es una enfermedad inflamatoria crónica del sistema nervioso central que afecta sobre todo a mujeres en sus años reproductivos. Se sabe que las mujeres con el trastorno tienen menos recaídas durante el embarazo y un alto riesgo de ellas en el periodo posterior al parto.

Los medicamentos utilizados para tratar la esclerosis múltiple que modifican el sistema inmune, como el interferon beta y el natalizumab, no están recomendados para su uso durante el embarazo o la lactancia. Por ello, las mujeres con esclerosis múltiple que dan a luz deben elegir entre la lactancia y retomar el tratamiento.

Los investigadores, dirigidos por Annette Langer-Gould, estudiaron a 32 mujeres embarazadas con esclerosis múltiple y 29 sin la enfermedad que tenían la misma edad. Las participantes fueron entrevistadas sobre aspectos clínicos, menstruales y de lactancia durante el primer trimestre de embarazo y luego a los dos, cuatro, seis, nueve y doce meses tras el parto. Además, en las mujeres con esclerosis múltiple se realizaron exámenes neurológicos.

Más mujeres sanas que con esclerosis múltiple elegían la lactancia y entre aquellas que daban de mamar a sus hijos, las que tenían esclerosis múltiple eran más propensas a comenzar con la leche artificial en los dos meses siguientes al parto.
Según los autores, del 52 por ciento de las mujeres con esclerosis múltiple que no dieron de mamar o comenzaron con la leche artificial en los dos meses siguientes al parto, el 87 por ciento tuvieron una recaída en comparación con el 36 por ciento de las que sólo dieron el pecho durante este periodo de dos meses.

Los resultados mostraron que las mujeres con esclerosis múltiple y las mujeres sanas que sólo alimentaron a sus bebés con leche materna tuvieron una ausencia de menstruación más prolongada, lo que se asoció con un menor riesgo de recaída en las mujeres con la enfermedad.

La mayoría de mujeres con esclerosis múltiple que no dieron de mamar a sus hijos o les alimentaron con leche artificial dijeron que su principal motivo para hacerlo era tomar la medicación para la esclerosis múltiple.

El trabajo sugiere que las mujeres con esclerosis múltiple deberían ser animadas a alimentar a sus hijos sólo mediante lactancia materna durante al menos los dos primeros meses después del nacimiento en vez de volver a los medicamentos.
"Nuestros descubrimientos ponen en cuestión el beneficio de prescindir de la lactancia y volver a las terapias farmacológicas y deben ser confirmados en un estudio más amplio", concluyen los autores.

http://www.azprensa.com/

 

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Trastornos hemorrágicos en mujeres, un problema infradiagnosticado

Cerca de una cuarta parte de las mujeres con menstruaciones abundantes sufre un desorden en su organismo debido a enfermedades no diagnosticadas

Debido a que la hemorragia del tracto reproductivo es algo natural durante la menstruación y el parto, algunas de las mujeres que sufren sangrado excesivo durante y después de su ciclo menstrual (menorragia) pueden padecer enfermedades subyacentes que no les han sido diagnosticadas. Cuando la sangre de una mujer no coagula de forma correcta, el síntoma más evidente son los ciclos fuertes de menstruación. Ésta debería ser la primera señal. Ahora, por primera vez, un grupo internacional de expertos ha abordado la cuestión y ha expuesto cuáles deben ser los signos que hay que tener en cuenta y el tratamiento más adecuado.

* Autor: Por NURIA LLAVINA RUBIO
* Fecha de publicación: 8 de junio de 2009

Cerca del 1% de la población sufre de algún trastorno hemorrágico, pero la cifra no es del todo real por que muchas mujeres desconocen que podrían tenerlo. En concreto, un 25% de ellas, según investigadores del Duke University Medical Center (EE.UU.). Todos ellos forman parte de un consorcio internacional que ha querido abordar todas las cuestiones relacionadas con el diagnóstico y el tratamiento de las hemorragias del tracto reproductivo en mujeres. Los expertos han comenzado por definir los síntomas principales que señalan la presencia de un trastorno de este tipo. Los han complementado con recomendaciones estratégicas para obstetras y ginecólogos. El trabajo se publicará en breve en la revista "American Journal of Obstetrics and Gynecology".

Atentos a las señales

Los investigadores remarcan que las nuevas guías no son sólo para médicos. Las mujeres que sufren menorragias deberían también estar atentas a no padecer ninguna de las señales descritas. Andra James, obstetra del Duke University Medical Center y coautora del trabajo, explica que cuando la sangre de una mujer no puede coagular de forma correcta, el síntoma más evidente son los ciclos abundantes de menstruación. Sin embargo, ante estas señales, la mayoría de las mujeres no se preocupan debido a que "es normal en la familia", cuando lo que sucede, es que sus familiares ya padecían un problema al que no le habían puesto nombre.

En estudios anteriores, las mujeres sometidas a una terapia para tratar un trastorno hemorrágico habían tardado 16 años de media en ser diagnosticadas. En casos extremos, James asegura que esta falta de diagnóstico podría llevar a estas mujeres a sufrir problemas muy graves, incluso a morir durante la menstruación, el nacimiento de sus hijos o en procedimientos quirúrgicos. "Las mujeres que de manera continua experimentan hemorragias anormales durante la menstruación deben estar alerta a éstas y otras señales y acudir a un profesional", según los autores.

Estos especialistas también asocian la falta de diagnóstico y tratamiento de estas dolencias a que muchos profesionales las relacionan con problemas hormonales y fibromas uterinos, tumores no cancerosos muy comunes entre las mujeres en edad fértil, y cuyo principal síntomas es el exceso de hemorragia durante la menstruación.

El más común

El trastorno hemorrágico más común es la llamada enfermedad de von Willebrand. La prevalencia de menorragia en mujeres con von Willebrand se encuentra entre el 74% y el 92%. Por este motivo, los investigadores se han centrado en ella para establecer los criterios de diagnóstico. Estos incluyen la presencia de historia familiar con hemorragia, así como exámenes que confirmen la carencia de una proteína, el factor Willebrand, esencial para el proceso de coagulación. Sin este examen, no obstante, los expertos advierten de que tanto mujeres como profesionales deben estar atentos a una serie de síntomas que avisarían de la presencia de la enfermedad.

Y es que, en muchas personas afectadas, los síntomas son tan leves que nunca llegan a saber que la padecen. Aunque la mayoría de las mujeres que sufren menorragia no tienen un trastorno hemorrágico, los investigadores han identificado más de 12 síntomas que deberían sugerir, al menos, la necesidad de una evaluación más concreta. Entre los síntomas se incluyen menorragia desde la pubertad e historia familiar con trastorno hemorrágico y, además, alguno de los siguientes síntomas (que, a menudo, aparecen de manera conjunta): hematomas o morados en la piel que aparecen sin haberse golpeado, sangrado en heridas pequeñas durante más de cinco minutos, sangrado excesivo o prolongado tras una extracción dental o inesperado durante una intervención quirúrgica, hemorragia con necesidad de transfusión de sangre y hemorragia posparto (sobre todo si ocurre pasadas 24 horas después del nacimiento).

Los investigadores han llegado a la conclusión de que es necesario llevar a cabo un examen hematológico del número de plaquetas de la paciente así como el examen que valore la presencia del factor Willebrand, esenciales para confirmar el diagnóstico.

Tratamiento

Tras el diagnóstico llega el tratamiento, que no debe suponer grandes cambios en el estilo de vida de los pacientes. En primer lugar, deben evitarse los traumatismos (golpes) innecesarios. Si aun así se produce una hemorragia, por norma general basta con aplicar presión sobre el área afectada. En el caso de las mujeres, durante la menstruación es probable que deban llevar compresas extra e, incluso, una muda de ropa encima por si se producen situaciones embarazosas. A veces, se recetan píldoras anticonceptivas para controlar las pérdidas excesivas.

Si estas medidas no bastan para controlar los problemas de coagulación, pueden ser necesario tratamientos adicionales, como fármacos para aumentar los niveles del factor de von Willebrand, que reducirán la tendencia al sangrado. También se utilizan otros medicamentos para disminuir el sangrado en pacientes con la enfermedad de von Willebrand que tengan que someterse a alguna intervención quirúrgica u otro procedimiento invasivo.

FALTA DE COAGULACIÓN

La enfermedad de von Willebrand es un conjunto de trastornos hemorrágicos hereditarios causados por una anomalía, ya sea en la cantidad como en la estructura del llamado factor de von Willebrand. Ello se traduce en una alteración en la función de las plaquetas, en concreto, a su adhesión a las partes dañadas de los vasos sanguíneos, necesaria para la hemostasia (mecanismo básico para detener las hemorragias). Por lo tanto, los pacientes tienen una tendencia excesiva al sangrado.

En las formas leves, las primeras manifestaciones se dan tras circunstancias como intervenciones quirúrgicas o extracciones dentales. En las formas más graves se manifiesta como sangrado espontáneo que puede ser nasal, en encías, piel (con aparición de hematomas o manchas hemorrágicas), en heridas, o sangrado menstrual anormal.

La afectación es la de mayor prevalencia dentro de los diversos trastornos hemorrágicos congénitos. Se presenta en al menos uno de cada 1.000 individuos, y se da en igual proporción tanto en varones como en mujeres (a diferencia de la hemofilia, eminentemente masculina). No sólo una anomalía congénita en el factor de von Willebrand determina la presencia de la enfermedad. El grupo sanguíneo ABO, las hormonas (sobre todo en el embarazo), el ejercicio y el estrés determinan la producción de esta proteína en el organismo.

http://www.consumer.es/

 

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Las mamografías no detectan entre un 10 y un 15 por ciento de los casos de cáncer

Estas carencias pueden ser debidas a causas técnicas, proyecciones mamográficas mal realizadas y lectura mamográfica errónea, o limitaciones inherentes al tipo de tumor y al tejido mamario que no permiten la visualización del tumor, tal como se ha señalado en el XI Congreso de la Sociedad Española de Diagnóstico por Imagen de la Mama

Bilbao (13/15-6-09).- El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente en las mujeres occidentales, estimándose que en los países de la Unión Europea, la probabilidad de desarrollar este tipo de cáncer antes de los 75 años es del 8 por ciento. Según datos del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto Carlos III, anualmente en nuestro país se diagnostican unos 16.000 casos al año y produce la muerte de casi 6.000 mujeres.

La mamografía (MRx) es el procedimiento de diagnóstico más conocido. “La MRx sigue siendo una exploración básica en el estudio de diversas patologías mamarias, y contribuye decisivamente a la reducción de la tasa de mortalidad por cáncer de mama, que se viene observando durante los últimos años, gracias a la detección precoz”, ha explicado Ellen Shaw de Paredes, del Institut for Women’s Imaging de Virginia (EE.UU). Sin embargo “la MRx no es capaz de detectar el 10-15 por ciento aproximadamente de los casos de cáncer de mama”, tal como ha segurado en el marco del XI Congreso de la Sociedad Española de Diagnóstico por Imagen de la Mama (SEDIM) que se está celebrando en Bilbao.

Estas carencias pueden ser debido a tres factores principalmente:causas técnicas como equipamiento obsoleto, inadecuado o falta de mantenimiento. Causas humanas como proyecciones mamográficas mal realizadas y lectura mamográfica errónea. Otras causas pueden ser limitaciones inherentes al tipo de tumor y al tejido mamario, que no permiten la visualización del tumor, “incluso con una buena técnica en interpretación mamográfica”.

Los fallos en la detección de cáncer mamario pueden reducirse si se ponen en práctica “diversas actuaciones”. Según Ellen Shaw, resulta esencial “disponer de equipamiento técnico adecuado, lo cual supone no sólo realizar la MRx con senógrafos apropiados, sino además que éstos sean objeto de revisión y mantenimiento periódicos, al igual que el resto de la cadena de imagen. En el estudio de las mujeres más jóvenes, o con mamas muy densas, la MRx Digital mejora la detección de lesiones”. Otro requisito indispensable para la detección del cáncer de mama es “disponer de personal cualificado, tanto de técnicos entrenados en realizar mamografías de alta calidad, como de radiólogos especializados”.

Por último, “la puesta en práctica de procedimientos complementarios puesto que en casos de mamas con elevada densidad mamográfica la sensibilidad de la MRx se reduce, es decir, su capacidad para detectar tumores”. En estos casos ha de complementarse la MRx con otras técnicas de apoyo como “la ecografía de mama, e incluso la resonancia magnética de mama, en algunos casos”, ha asegurado la experta estadounidense.


Análisis genético

Por otra paret, la posibilidad surgida en los últimos años de realizar un análisis genético en pacientes con múltiples antecedentes familiares de cáncer de mama ha variado los protocolos diagnósticos en pacientes de alto riesgo. Esta cuestión, según el presidente del comité científico del XI Congreso de la Sociedad Española de Diagnóstico por Imagen de la Mama, Luis Pina, “cobra gran importancia porque permite estudiar mutaciones en algunos genes que elevan de manera considerable –hasta en un 70 por ciento en los casos extremos – el riesgo de padecer un cáncer de mama”.

Este experto ha matizado que “en este grupo de pacientes de alto riesgo hay un porcentaje de mujeres que oscila entre el 10 y el 15 por ciento que corren el riesgo de desarrollar tumores. Se trata de pacientes que presentan unas características especiales que deben ser conocidas y controladas”. No es un asunto menor. Luis Pina ha alertado de que “el seguimiento con técnicas convencionales de estudio de la mama es controvertido. En los últimos años la recomendación fundamental pasa por realizar resonancias magnéticas mamarias cada seis meses en mujeres de alto riesgo, ya que permiten un control más exhaustivo, es la técnica de imagen más sensible y no emplea radiación ionizante. Por lo tanto, se impone un cambio en el protocolo diagnóstico de estas pacientes”.

Luis Pina ha advertdio que “en este tipo de pacientes con múltiples antecedentes se impone la necesidad de variar la norma de screening habitual –una mamografía cada dos años a partir de los 45 ó 50 años – de los diversos sistemas públicos de salud porque se han detectado alteraciones genéticas en mujeres jóvenes, de 30 años, que tal vez desarrollen el tumor antes de llegar a la edad estándar de control”.

En lo que se refiere a las nuevas técnicas diagnósticas, el especialista incide en que “la mamografía digital está penetrando con fuerza en el mercado, pero existen diferentes tecnologías, aún en fase de discusión. La imagen digital ha permitido, por un lado, el diagnóstico asistido por computadora, que supone una ayuda en la interpretación de la imagen mamográfica, y, por otro, la telerradiología lo que facilita el contraste de diagnósticos entre diversos especialistas”.

El presidente del comité organizador del congreso ha matizado que “la ecografía, muy utilizada como complemento de la mamografía, también está experimentando nuevas mejoras, como la elastografía y la resonancia magnética, que se está imponiendo como una técnica muy importante para valorar el tamaño de un tumor y la existencia de focos satélites, algunos de ellos no visibles mediante las técnicas convencionales, así como en el manejo de pacientes de alto riesgo”.

http://www.azprensa.com

 

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martes, mayo 26, 2009

La memoria sufre durante la menopausia

Un estudio encuentra que las mujeres no aprenden tan bien durante un tiempo, pero luego se recuperan

Por Amanda Gardner
Reportero de Healthday

LUNES, 25 de mayo (HealthDay News/Dr. Tango) -- Ahora, la ciencia respalda lo que las mujeres dicen hace mucho: la memoria y el aprendizaje sufren durante la menopausia.

Una investigación que aparece en la edición del 26 de mayo de la revista Neurology encuentra que las mujeres no aprenden tan bien durante la perimenopausia inicial y tardía, cuando los periodos son irregulares pero aún no han desaparecido del todo.

Pero los cambios eran sutiles, manifestándose como una reducción en la mejora en lugar de un declive real, aseguraron los autores. Lo más importante es que los déficits, si se les puede llamar así, fueron temporales: la capacidad de aprendizaje de una mujer se recupera cuando ha comenzado la menopausia.

"La buena noticia es que cuando las mujeres terminan con la transición a la menopausia y ya están en la menopausia de forma constante, el rendimiento cognitivo, la memoria, el aprendizaje, todo vuelve a los niveles previos a la menopausia", afirmó el Dr. Arun S. Karlamangla, profesor asociado de medicina de la Facultad de medicina David Geffen de la UCLA y autor principal del estudio.

"Esto se une a varios estudios más que sugieren que hay partes de la transición a la menopausia en donde hay efectos sobre la memoria y las capacidades cognitivas", afirmó el Dr. Victor Henderson, profesor de investigación y políticas de salud, neurología y ciencias neurológicas de la Facultad de medicina de la Universidad de Stanford, así como ex presidente de la North American Menopause Society.

"Para las mujeres que acaban de comenzar la transición a la menopausia o que la están terminando, no hay grandes cambios en la memoria", apuntó Henderson. "Podrían haber algunos problemas en medio de la transición, pero antes y después, las mujeres son más o menos las mismas".

Casi dos tercios de las mujeres afirman tener problemas de memoria durante esta etapa de sus vidas, según los investigadores.

Dado que se ha demostrado que el estrógeno tiene efectos benéficos sobre la función cerebral, los investigadores han planteado la hipótesis de que el declive en el nivel de estrógeno que ocurre tras la menopausia, o las fluctuaciones en los niveles hormonales que ocurren durante la perimenopausia, podrían afectar la memoria y otras funciones cerebrales.

Los investigadores de la UCLA evaluaron la velocidad de procesamiento, la memoria verbal y la memoria de trabajo (la rapidez con que se procesa la información) en 2,362 mujeres que tenían entre 45 y 57 años de edad durante la primera evaluación. Se les dio seguimiento durante más de cuatro años.

Se llevaron a cabo evaluaciones durante cuatro etapas de la transición: la premenopausia (los periodos menstruales seguían siendo regulares); la perimenopausia inicial (algo de irregularidad pero sin faltas); la perimenopausia tardía (faltaban periodos durante tres a once meses); y la postmenopausia (no haber tenido periodos durante un año).

"Las mujeres comenzaron en la premenopausia y llegaron a la menopausia, así que medimos el rendimiento cognitivo en distintas partes de la transición a la menopausia", explicó Karlamangla. "Para nuestra gran sorpresa, la función cognitiva en realidad no declinó en ningún grupo".

De hecho, mejoró en todos los grupos, como se observa con frecuencia tras evaluaciones repetidas, dijo Karlamangla.

Pero las mujeres a finales de la perimenopausia mostraron menos mejora en la velocidad de procesamiento que las mujeres en las otras tras fases.

"El aprendizaje no fue tan bueno en la etapa perimenopáusica tardía, al igual que en la fase perimenopáusica inicial", apuntó Karlamangla.

Y las mujeres que estaban en la perimenopausia inicial y tardía mostraron menos avances en la memoria verbal que sus contrapartes que se hallaban en la premenopausia o en la postmenopausia.

Comenzar terapia hormonal (estrógeno o progesterona) antes del último periodo parecía ayudar a la función cognitiva, mientras que comenzarla después del último periodo se relacionó con menores mejoras en las puntuaciones de las pruebas que las logradas por mujeres que no tomaron hormonas, encontró el estudio.

Los investigadores siguen estudiando si los síntomas menopáusicos como los sofocos tienen algo que ver con las fluctuaciones en la memoria y el aprendizaje durante esta transición.

"Para las mujeres mayores, o sea las que tienen más de 60 o 65 años, está bastante claro según varios estudios que comenzar la terapia hormonal no ayudará a la memoria ni ayudará a evitar la demencia ni el Alzheimer", apuntó Henderson. "De hecho, parece aumentar el riesgo de demencia cuando se comienza tras esta edad".

Y el mensaje sobre el uso apropiado de la terapia hormonal sigue siendo el mismo: tomarla sólo para los síntomas molestos de la menopausia, durante el periodo de tiempo más corto posible y a la menor dosis posible.

"Hay algunas sugerencias de que el uso precoz de la terapia hormonal podría ser útil, pero es apenas una insinuación", continuó. "Al igual que la mayoría de las investigaciones, esto es algo incremental y no cambia la práctica clínica".

http://healthfinder.gov/

 

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martes, mayo 19, 2009

Las mujeres, más susceptibles a los efectos dañinos del tabaco

MADRID, 19 May. (EUROPA PRESS) -


Las mujeres son más susceptibles a los efectos dañinos sobre los pulmones del tabaquismo que los hombres, según ha confirmado científicamente un estudio de la Universidad de Bergen en Noruega y el Hospital de Brigham y las Mujeres de Boston.

Los resultados del estudio se han hecho públicos durante la Conferencia Internacional de la Sociedad Torácica Americana celebrada en San Diego (Estados Unidos).

Los investigadores analizaron datos de un estudio noruego que incluía a 954 personas con enfermedad obstructiva crónica (EPOC) y 955 controles. Todas estas personas fumaban o habían sido fumadores y aquellos que padecían EPOC lo hacían en su forma moderada o grave.

Según explica Inga-Cecilie Soerheim, coautora del estudio, "de forma global nuestro análisis indicó que las mujeres podrían ser más vulnerables a los efectos del tabaquismo, algo que se había sospechado antes pero no se había probado".

Al estudiar la muestra total del estudio, no se establecieron diferencias de género con respecto al funcionamiento pulmonar ni a la gravedad de la EPOC pero las mujeres eran más jóvenes y habían fumado menos que los hombres.

Para explorar estas diferencias, los científicos también analizaron dos subgrupos del estudio de muestra: sujetos con EPOC de menos de 60 años con inicio temprano de la enfermedad y sujetos con EPOC con menos de 20 paquetes por año de tabaquismo, es decir, un grupo con baja exposición. En ambos subgrupos las mujeres tenían una enfermedad más grave y mayores deterioros del funcionamiento pulmonar que los hombres.

"Esto significa que las mujeres fumadoras de nuestro estudio experimentaban un menor funcionamiento pulmonar a un nivel más reducido de tabaquismo y a una edad más temprana que los hombres", señala Soerheim.

Se sospechaba desde hace tiempo que el efecto del tabaquismo sobre el funcionamiento pulmonar podría verse modificado por el género. El análisis confirmó que ser mujer representaba un mayor riesgo de función pulmonar reducida y una EPOC grave pero este efecto de género era más pronunciado cuando el nivel de tabaquismo era bajo.

Según Soerheim, la razón por la que las mujeres podrían ser más susceptibles a los efectos del humo de los cigarrillos sigue sin conocerse pero existen varias explicaciones posibles: "las mujeres tienen tractos respiratorios más pequeños por ello cada cigarrillo podría hacer más daño. Además, existen diferencias de género en el metabolismo del humo de cigarrillo. Los genes y las hormonas podrían también ser importantes".

Dawn DeMeo, autor principal del estudio y del Hospital de Brigham y las Mujeres de Boston, concluye que muchas personas creen que su tabaquismo es muy limitado como para ser perjudiciales, que unos pocos cigarrillos al día representan un riesgo mínimo. Sin embargo, en el grupo de baja exposición del estudio, la mitad de las mujeres tenían EPOC grave. "Así que no existe una exposición segura al tabaco. Nuestros descubrimientos sugieren que esto es particularmente cierto en el caso de las mujeres que fuman", explica DeMeo.

http://www.europapress.es/

 

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